Lentamente, la relación entre la PlayStation 3, Sony y los hackers se está convirtiendo en un clásico conflicto de gato y ratón. Recientemente Sony anunció que la actualización 3.21 del firmware para las consolas pre-Slim quitaría la posibilidad de instalar un sistema operativo alternativo en la consola, alegando razones de seguridad. George Hotz, conocido por ser uno de los pioneros en el desbloqueo del iPhone y por revelar lo que se conoce como el primer exploit para la PlayStation 3, dijo que trabajaría activamente para restaurar esta funcionalidad en el nuevo firmware. ¿Y adivinen qué? Ha colocado en la red nada menos que un vídeo demostrando sus logros.

La constante batalla entre las grandes empresas y los hackers comparte muchos puntos de vista con la Guerra Fría. Cada movimiento era contestado por otro más grande y amplio, anulando los logros del rival o minimizando sus efectos. En la informática actual ha sido posible observar una gran cantidad de acciones y reacciones de este tipo. Apple colocó cada piedra en el camino que encontró para evitar el desbloqueo del iPhone, tanto en el “jailbreaking” como en la liberación de proveedores. Microsoft lanza ataques periódicos contra aquellos usuarios que han modificado sus consolas para reproducir copias de juegos, a través de actualizaciones vía Internet. Lo mismo se puede decir de la Nintendo Wii, que también posee modificaciones que permiten utilizar copias y ejecutar aplicaciones no oficiales en la consola. Ahora, los hechos más recientes colocan a la PlayStation 3 en el ojo de la tormenta.

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