Snow Leopard introdujo una novedad en su sistema de ficheros HFS+ que no tuvo demasiada publicidad: la posibilidad de comprimir archivos y tratarlos exactamente como ficheros normales. Esta compresión está activada en algunas aplicaciones de sistema para rebajar su espacio en disco, y aunque Apple ha dejado algunas utilidades para la consola, no ha dado ninguna opción gráfica para activarla en otras carpetas. Squeeze es un pequeño programa que se instala como panel de preferencias y que trabaja en segundo plano realizando precisamente esa tarea. Una vez especificadas las carpetas que queremos mantener comprimidas, las analizará y procesará todos sus archivos. Esta tarea, dado que se realizará en el tiempo ocioso de tu procesador, tardará un rato, pero al acabar habremos ganado más o menos gigas dependiendo del tipo de archivos que se compriman. Los efectos colaterales de esta aplicación pueden ser varios. Para empezar, la CPU estará más ocupada, ya que se debe descomprimir un archivo cada vez que se abra. Pero como dicen ellos mismos, en la mayoría de los casos solo se descomprimirá una pequeña parte del archivo, que se mantendrá en la caché de memoria y además ese tiempo extra se verá compensado por el menor número de datos que se leerán de nuestro relativamente lento disco duro. También hay que tener en cuenta que esta aplicación detecta cuándo un archivo no es ideal para comprimir (por ejemplo un vídeo o una canción), obviándolos. Otro problema es que los sistemas de ficheros suelen ser muy delicados, y hacer una operación de estas características puede llegar a corromper el sistema en caso de fallo. En principio esto es poco probable, dado que estamos utilizando herramientas oficiales de Apple, y además Squeeze trabaja sobre una copia, de tal modo que en caso de error los archivos originales estarían intactos. La única pega que le he encontrado aparte de lo anterior es que no es compatible con Bootcamp. Es decir, los archivos comprimidos con este sistema no se pueden leer desde Windows, supongo que porque el driver no está activado. La aplicación funciona solo en Snow Leopard porque usa el sistema comentado al principio, y cuesta unos 10 dólares. Por suerte, estos días la podemos conseguir de manera gratuita gracias a MacHeist así que no lo dudeis.

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