La consola de Nintendo que puede convertirse en unos pocos meses en la más vendida de la historia tiene una nueva encarnación desde mañana viernes. Y su principal característica es, precisamente, que pierde portabilidad para ofrecer más servicios. Porque la Nintendo Dsi XL tiene como casi única novedad una pantalla de 4,3 pulgadas, es decir, un 93% mayor que la ya conocida, y que puede ser usada además como e-reader.

El nuevo aparato es casi el doble que los anteriores, incluye un bolígrafo de tamaño natural en vez de los pequeños punteros previos, y se presenta sólo en dos nuevos colores: chocolate y cereza. La única novedad en cuanto a software es que lleva de serie varios programas, como un diccionario y una parte del popular Brain Training. En cuanto al resto de equipamiento, reproduce el de la DSI: además de ser posible jugar con él, incluye dos cámaras de fotos, grabadora de sonido, reproductor mp3 o navegación de internet por wifi.

La XL sería un intento por competir en el nuevo segmento de mercado en el que pretende también insertarse el iPad. Entre las funciones que se han destacado más de el nuevo aparato, por ejemplo, está la posibilidad de usarlo como e-reader. Por el momento no hay juegos específicos que aprovechen las condiciones más potentes de esta máquina, al igual que tardó en salir algún título propio para la Dsi. Eso sí, la empresa nipona garantiza la compatibilidad con los 1.400 títulos ya publicados para la DS.

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